25 de marzo de 2007

Matar al cartero

¿Te has setindo alguna vez perdido? Si, no sé, es complicado de expresar de forma escrita pero lo voy a intentar.

Hablo de una sensación rara que nos invade a veces y que es capaz de apoderarse de nosotros por momentos sintiéndonos sin rumbo, ni objetivos, ni fin al que llegar.

Como dice la canción "Matar al cartero" del grupo Pereza "Nada es suficiente y no se por qué.
Me falta algo, y no se qué. Tengo de todo, dentro de un orden, Pero en el fondo nada que importe."

Lo definen bien en esas palabras, o al menos alguna vez cuando he estado así y me he sentido de ese modo, me he indetificado mucho con esas letras, es como que no me siento bien, que necesito algo o muchos algos, pero que con todo lo que tengo, con todo eso que he conseguido, no es nada, o simplemente no es suficiente y/o no me acaba de llenar, que me falta algo, que estoy incompleto, miro alrededor y nada de lo que veo me satisface, parece que es poco o malo y podría haber sido mejor.

Se podría resumir como una sensación de vacio temporal, porque se que es temporal y que después desaparece, se esfuma, porque habitualmente soy una persona viva, alegre y entusiasta llena de proyectos e ideas que no me dejan tranquilo ni un momento practicamente llenándome de ilusión y permitiendome sentir, pensar y existir.

Pero para que no sea todo el monte orégano de vez en cuando paso por esos momentos, y una vez superados como ahora me llama la atención esa experiencia pasada, y me pregunto ¿a qué se debe? si la puedo evitar, o si es que será necesaria para conservar un equilibrio, para no estar descompensado siempre sintiéndome contento y en paz conmigo mismo.

Quizás sea cuestión de sanidad anímica o un síntoma derivado del consumismo de la sociedad, no lo sé, pero me gusta ser capaz de una vez ocurrido y mientras me ocurre ser consciente de que siempre esta acotado en el tiempo y que sus efectos tienen principio y fín.

Vosotros que opinais, ¿os ha ocurrido nunca? dejad vuestros comentarios !quiero saber que pensais de todo esto!

8 de febrero de 2007

¿Ecológico?

Me parece fantástica la ecología, me declaro en pro de la naturaleza, considero que debemos respetar nuestro entorno de un modo sostenible y responsable, ya que no tenemos más que éste, que es un bien preciado que no siempre sabemos valorar. Es decir, estoy concienciado.

Pero a veces me llegan a confundir los términos y etiquetas que se usan y con los que se manipulan las ideas persiguiendo intereses, lo que no acabo de entender es como con la aún poca conciencia ecologista que existe se aprovechan intentando manejar a los pocos que ponemos algo de voluntad.

Yo hay veces que me pregunto, ¿qué es más ecológico?

¿Usar bolsas de plástico? ¿o de papel? "Las bolsas de plástico evitan cortar árboles para hacerlas", pero "..al desecharlas contaminas.." En cambio "..las bolsas de papel son completamente desechables", pero "..se usan árboles para hacerlas, aunque sean reciclados", "..antes ese papel ha sido un árbol".

¿Y en cuánto a los cleanex? "Son mejores los de tela, porque no cortan selvas enteras para hacerlos..", pero "..al lavarlos en la lavadora contaminamos el agua que desechamos y acaba en aguas subterráneas, acuíferos y manantiales que finalmente van al mar, con detergentes y otros productos químicos..". En cambio "..los pañuelos de papel no hacen falta lavarse", pero "..son sacados de los troncos de seres vivos simplemente para sonarte con ellos y tirarlos.."

¿Es mejor los secadores de mano o el papel para secarse en los baños públicos? Uno gasta energía de un modo desproporcionado pero no malgasta papel para tirarlo y el otro usa papel pero no energía, entonces.. ¿cuál es mejor?

En las algunas grandes empresas ya se usan premisas ecológicas para propio beneficio, se promueven conductas entre el personal con cartelitos informativos e incluso cursos o campañas como las del uso de los documentos en formato electrónico, en vez de en papel, evitando impresiones banales que acaben en la basura u ocupando espacio en infinitas estanterías, pudiendo hacer un uso digital del mismo.

También se aconseja apagar las luces que no se utilizan y evitar consumos innecesarios, por el ahorro energético, se proporcionan distintas papeleras para facilitar el reciclaje, se aconseja no utilizar al máximo el aire acondicionado y calefacciones.

Estas medidas son una simbiosis, ya que al mentalizar a los empleados e introducir estos cambios no solo se beneficia la empresa en cuestión con millones de ahorro, sino que contribuyen a un consumo responsable de los recursos naturales.

Al menos en este caso los beneficiados son ambos, empresa y medio ambiente y los que lo hacen posible son la empresa y sobretodo los empleados, pero en muchos otros casos la ecología es utilizada como pretexto para manipular comportamientos diarios, conductas y hábitos de masas, consiguiendo favorecer al que ha conseguido hacerte creer que "así es mejor para le medio ambiente" y para él también aunque se le olvida comentarlo.

Un claro ejemplo de este tipo de aprovechamiento en nombre de la ecología, sería en ciertas ciudades que conozco en Madrid por ejemplo, donde se han conseguido auténticos records en residuos reciclados, provocados básicamente por fuertes campañas publicitarias de concienciación ciudadana desde las alcaldías que tienen intereses directos o son las propietarias de estas empresas de reciclado. Utilizando una mentalización y adiestramiento global de la población por una causa común y justa para que actúen como robots empleados trabajando de modo gratuito para su mina de oro.

Otro podría ser el de algunos grupos políticos autollamados ecologistas (solo algunos) cuyo único propósito es el de crear escándalos en torno a todo tipo de edificaciones y proyectos urbanísticos, etc. que aunque posiblemente de dudosa licitud y dudoso uso de un desarrollo sostenible, pierden todo interés por el fin medioambiental inicial, una vez consiguen dos duros que les enmudezcan, llegando a convocar a inocente personal motivado realmente para apoyar su negocio.

Personalmente sigo concienciado, o “adiestrado” para hacer "lo mejor" para el medio ambiente, si es que existe una definición no manipula de dicha expresión.. Y confío que aunque se aprovechen de mi, finalmente no solo lo hagan estos, sino que también de algún modo éste nuestro planeta.

7 de enero de 2007

Estados de ánimo

Hoy viniendo por la autopista con el coche de pasar el fin de semana de reyes con mi familia en el pueblo, he experimentado casualmente algo muy agradable durante un largo rato.

Se trata de la euforia, esa sensación de bienestar que a veces surge de un modo inesperado y nos controla por momentos, adueñándose de nosotros y haciendo a veces que hagamos cosas no muy ortodoxas.

En mi caso concreto de hoy, sin ningún motivo, creo, y gracias a la música del radio CD, por un disco que hacía mucho tiempo que no escuchaba y del cual me sabía todas las canciones, me he puesto a cantar repentinamente de un modo desinhibido y sin complejos con un volumen considerable y sin miedo de ser reprimido por el desafinar de mis cuerdas vocales, solo pensando en cosas positivas y felices, mientras conducía solo y sin nadie cerca, de noche y a un destino ya conocido, mi casa.

Es curioso, porque repito, creo, que no hay nada en especial que me haya hecho vivir esos momentos tan placenteros de positivismo mental y optimismo absoluto, no he mejorado nada especial últimamente, ni con loterías, ni por un aumento de sueldo, ni en asuntos amorosos, tampoco es que las cosas sean mejor de lo normal, al menos consciente puedo decir que no se que me ha provocado este cambio.

Es por esto, que quería hablar de los cambios de estado, de los repentinos porque si, los sin adulterantes, ni provocados por agentes externos artificiales, los que se consiguen a propósito o los que ni si quiera son intencionados.

Forman parte de nosotros, de cada día, tan pronto podemos estar "normal" como contentos, como entristecernos, como nos puede invadir una sensación de nostalgia y añoranza, estos cambios no los tenemos muy en cuenta, pero modifican sensiblemente nuestro quehacer diario, la diferencia entre estar bien estar mal o estar muy bien es muy delgada y lo que lo provoca a veces es inexplicable, pero aún así creo que debo ser consciente de la diferencia y sus consecuencias para "aprovecharme" de ello en la medida de lo posible.

Cuando una persona entra en depresión y no puede salir, sabe que se lo ha provocado, normalmente, pero no sabe como salir, a veces ni con la ayuda de los expertos consiguen su objetivo, para salir de una depresión creo que la clave debe estar en cambiar la actitud del paciente y hacer que influya en si mismo y cambie el no por el si, que rebase esa fina linea diferenciatoria que cuando te encuentras en esa situación más que una línea se asemeja a un valle de anchura infinita, únicamente intentando cambiar la actitud, conseguiremos grandes avances.

Y sin llegar a puntos tan drásticos, en la cotidianeidad también somos influenciados por los cambios del estado de ánimo, cambiando nuestro rendimiento laboral, carácter, relaciones sociales y a nosotros mismos. El equilibrio en el día a día es lo más normal y recomendable si se pudiera elegir, claro.

Pero, en cambio, el poder disfrutar de pequeñas variaciones en medio de esta continuidad, tiene su gracia. Siempre que seamos capaces de controlar en medida esos estados, nos podemos permitir el lujo de pasar de uno a otro disfrutado de la variedad de sensaciones y efectos que nos brindan. Disfrutando un poco más de la vida, porque como dice una frase que leí recientemente. "La felicidad no es una meta, sino un camino", así que si podéis caminar felices, no esperéis a llegar a ningún sitio.



Definiciones usadas:

Estado de ánimo.
1. m. Disposición en que se encuentra alguien, causada por la alegría, la tristeza, el abatimiento, etc.

Euforia.
2. f. Sensación de bienestar, resultado de una perfecta salud o de la administración de medicamentos o drogas.
3. f. Estado de ánimo propenso al optimismo.

23 de octubre de 2006

Imagen

Imagen es un sustantivo utilizado en ocasiones para expresar la impresión que causamos en los demás.

Dar buena imagen es sinónimo de dejar en buen lugar, provocar una impresión positiva.

La imagen de cada cual es modificable, manipulable, conociendo los efectos que produce, a quien se los debe producir y el modo en que lo hace, se puede utilizar para el propio beneficio e interés.

Una entrevista de trabajo es un sencillo ejemplo, según el puesto al que se aspira y la empresa, se puede elegir un vestuario determinado u otro, utilizar un nivel de vocabulario más técnico, más educado o menos formal, modificar la actitud personal etc. De modo que podemos engañar al receptor consiguiendo mejor nuestro objetivo.

Muchas veces se pone en duda sus efectos y su poder y se critica a quien se deja llevar por "la imagen", o quien pone empeño en modificar la propia para conseguir una buena imagen, tachándole de superficial.

Realmente la imagen es poderosa, dicen que una vale más que mil palabras y es que el ser humano se fía más de la vista que del resto de sentidos juntos.

Nosotros a veces "comemos por los ojos", elegimos por los ojos y como no, compramos por los ojos, es por ello que las empresas den importancia a la imagen, y en definitiva a la proyección que dan de ellas mismas al exterior, porque que alguien o algo sea bueno, de calidad, no es suficiente, además lo ha de demostrar y un modo fácil de ganar puntos, es conquistar primero la vista con una buena imagen, una buena primera impresión, y el resto ya es pan comido.

Por mi escasa experiencia laboral he podido comprobar la aplicación en el mundo de los negocios de lo que hablo, siendo un aspecto que invade todos los campos en que se quiera "vender" cualquier cosa y con vender también se comprende, convencer de algo a alguien, ligar con alguien vendiéndose a sí mismo, etc.

Por lo que puedo concluir diciendo que aunque puedo estar de acuerdo que es injusto que la fachada sea tan valorada, en la actualidad esto es un hecho, y no tenerlo en cuenta desgraciadamente muchas veces puede tener consecuencias.

Así que una de dos, a cuidar más la imagen, o a luchar por cambiar el mundo, vosotros decidís.

3 de octubre de 2006

Mundos

No se si habéis tenido la oportunidad de viajar un día laborable por la mañana a primera hora en transporte público concretamente el metro, tranvía o bus de una gran ciudad, es toda una experiencia.

En la actualidad puedes compartir tu destino con gentes dispares de varios orígenes, edades, creencias y realidades sociales, con distinto estatus social, económico, etc.

En un mismo espacio puedes ver muchas personas cada una muy distinta a la que tiene a su lado y todas con una vida, un entorno propio que les rodea, un trabajo, un día a día determinado, unas personas, familiares, jefes y amigos, que hacen que cada uno sea un único junto con su Mundo.

Es posible que al sentarte tengas a tu lado a una mujer con una toda una historia a sus espaldas, que ha cruzado el océano atlántico con el único propósito de poder alimentar a su familia y poder darles una vida mejor y va sentada pegando cabezadas y casi durmiendo, porque para conseguirlo hace más horas en un día que cuatro españoles medios juntos.

Que al mismo tiempo, delante de ti se siente un chaval joven que parece algo enganchado a los porros y que no puede evitar hacerse uno allí mismo a escondidas aunque este rodeado de gente de todas las edades, niños y no tan niños y mayores o muy mayores que le miren con distintos modos y enfoques, quizá criticándolo para sus adentros o por el contrario deseando que les pasara una sola calada. Ese chico tal vez sin demasiado esfuerzo come cada día, tiene un techo y ropa y seguramente no tiene que preocuparse por sus necesidades básicas porque vive con sus padres y lo hará por mucho tiempo por como esta la vida, y tampoco le da mucha importancia al estudio ni le apetece plantearse su futuro, ¿Para qué?

Además a su lado se encuentra una mujer mayor jubilada y estresada, pero feliz, que lleva en brazos a su nieta que tiene que ir a la guardería, pero que su madre por sus trabajo ha delegado en la súper abuela, que no teniendo suficiente con criar a sus hijos, ahora a la vejez cría también a sus nietos en este mundo absurdo que no deja hacerlo a los padres que les gustaría, si entre sus metas en la vida están las de disponer de autonomía económica para mantener a sus hijos y a la vez tener una vida profesional plena.

Sin irnos muy lejos de pié se encuentra un hombre posiblemente proveniente del congo africano con sus pies destrozados en sus sandalias playeras en pleno mes de noviembre, sus discos top manta y sus gafas y pulseras en el escaparate itinerante que le acompaña a todas partes desde que cruzó el estrecho arriesgando su vida para buscar la panacea que le vendieron, y que al llegar se convierte en una pesadilla por sobrevivir quizás tan dura como la que tenía de donde vino.

Como no, hay estudiantes hablando de su pareja o amigos, de consolas, o de sus exámenes y agobios estudiantiles, también gente que va al trabajo pensando como y de que forma afrontará ese día haciendo cálculos en el aire, vestida de traje, como empresarios, comerciales con corbatas y sus carpeteas, de uniforme de limpieza de colores chillones, de seguridad imponiendo su presencia con el entrecejo fruncido, o con el mono de mecánico o de pintor ya sucio porque sabe que se lo va a manchar, etc. etc. etc.

Todo esto es posible advertirlo dejando todo “lo tuyo”, tus problemas, preocupaciones, y mirando por unos instantes a tu alrededor, sin llegar ni a escuchar conversaciones, solo dándote cuenta que no estás solo, que no eres el centro del universo, ni el mejor, ni el peor y que eres una parte más de un mundo, hecho de pequeños mundos, vidas que se entrelazan entre sí, compartiendo a veces lo más insignificante, un viaje en el tranvía, y a veces fundiéndose completamente en una vida en común, pero al fin y al cabo compartiendo sus universos personales y cada una de las galaxias que componen a estos, porque todas esas vidas están llenas de galaxias de emociones, sentimientos, sueños, añoranzas, ilusiones y decepciones, lagrimas, abrazos y desprecios, formando un todo que cabe en un bus.

Es apasionante por un momento pararte y reflexionar y ver que eres uno más en el montón de millones de personas que vivimos en el Mundo, pero aún así, eres único, eres... Un Mundo Irrepetible.

12 de septiembre de 2006

Coincidencias

¿Os habéis parado a pensar alguna vez en las coincidencias? que son, porque ocurren, si se podrían forzar a que ocurrieran o si por el contrario, se podrían esquivar, si todos vivimos la misma cantidad de ellas, o si hay personas que no tienen tantas, hasta que punto una sola coincidencia puede cambiarnos las vida, si en realidad son señales divinas, del horóscopo, los astros, o de la suerte, y si no será que todo esta ya diseñado para que en una misma unidad de tiempo y espacio varias personas, objetos, acontecimientos o lo que sea, coincidan, se crucen, producto de la casualidad y el destino…

Han ocurrido miles durante todos los tiempos, las hay sonadas que acaban en los medios y plasmadas en la historia, las hay desgraciadas, personales, forzadas por cualquier motivo o interés, e incluso beneficiosas para alguien, importantes por el efecto que producen, odiadas por provocar que acaben descubriendo algún secreto celosamente guardado, etc.

La verdad, a pesar de que a veces llegue a creer ser la persona que más coincidencias de diversa índole le ocurren por segundo cuadrado y le ocurrirán de todas las que he conocido en mi vida y que quizás conoceré, yo no creo ni en la suerte, ni en el destino, ni en nada similar. A mi modo de ver, yo creo que yo, tú y todos somos individuos que tienen su futuro propio en un 80% en sus manos. El restante 20% no creo que sea tampoco espontáneo ni derivado del porvenir, sino el resultado de la suma del entorno, el momento o la época, el lugar y ubicación y las personas que nos rodean y con las que nos acabamos cruzando, en una mezcla singular de partes a veces dispares entre sí.

Desde mi punto de vista sería absurdo e insano pensar que todo esta escrito que no hay nada por hacer porque ya esta marcado lo que ocurrirá, porque si fuera así, a partir de ya mismo dejo de moverme, dejo “de todo”, ¡Qué lo haga el destino por mí! Eso no puede ser, nosotros hacemos y deshacemos cada día, decidimos, actuamos y cada una de nuestras acciones tiene sus correspondientes consecuencias, hasta las más insignificantes o incluso las que no vemos y que no por eso dejan de existir y de influenciar a otros y a nosotros mismos.

Es por eso que deberíamos de ser conscientes de nuestros actos y de los de los demás, estar alerta y darnos cuenta como funcionan las cosas y ver que todo tiene un motivo, una explicación un móvil o “casi todo”, y dejar la menor parte para que la explique ese agente tan raro e impredecible que es la casualidad, una palabra que esconde un mundo porque tras ella podemos justificar lo injustificable, evitando a veces hacernos responsables de nuestros actos, utilizarla para razonar cosas irracionales, que bajo ese pretexto parecen siempre estar a cubierto.

Las coincidencias existen y no son más que eso casualidades, hechos casuales, puntuales, rarezas que conviven con nosotros y que nos pueden alegrar, entristecer, ayudar, fastidiar y consiguen dar un toque de imprevisibilidad al día a día pudiendo convertir la rutina habitual en algo sorprendente que contar como anécdota.

Así que concluyo estas letras acerca de las coincidencias diciendo como dijo el matemático John Allen Paulos:

"La más increíblemente asombrosa coincidencia imaginable sería la completa ausencia de coincidencias."

30 de agosto de 2006

Límites

Límite: Línea real o imaginaria que separa dos partes.


Porque creo que ponerse en duda las cosas y preguntarse puede ser sano. Hoy 30 de agosto, yo me pregunto…

¿Qué son y donde están algunos límites?

La línea que separa lo real y lo no real, la verdad de la mentira, lo certero de lo dudoso. Esas líneas a veces se dispersan y confunden dejando poco definidas cada una de las partes que separan. En el mundo en que vivimos, el que nos rodea cada día, esta lleno de sensaciones, de estímulos para nuestros sentidos, los sentidos son los que nos sirven de vías de comunicación entre el exterior, el mundo, y nosotros, entre las dos partes que componen ese todo.

Esa conexión no siempre es de fiar, los sentidos, ese punto de unión tan normal y cotidiano, pero a la vez imprescindible, en ocasiones falla, se confunde, y distorsiona la percepción de la realidad, dando lugar a alucinaciones, espejismos, efectos ópticos, malentendidos, equívocos y experiencias insólitas, entre otras muchísimas consecuencias.

En un mismo parte de accidente cada uno de los afectados puede tener claro que su visión es la absolutamente sincera y veraz de lo ocurrido y aún así no coincidir en nada al exponerla en común, al margen de los intereses. Esto es posible porque lo que vemos, oímos, sentimos, olemos y degustamos, no para todos ni en todo momento, ni sitio, resulta lo mismo ni del mismo modo, una vez percibidos y procesados por diferentes receptores.

En ese proceso interviene también el cerebro que asimila la información recibida dándole forma y contenido para que tenga sentido. Como cada individuo es único, el modo de interpretar esa misma realidad a partir de lo percibido, puede en ocasiones tener distintos versiones o resultados y producto de ello nacer diferencias de percepción.

Cada día nos guiamos al 100% por los sentidos como algo infalible porque aprendemos desde pequeños a confiar en la experiencia, de lo que experimentamos, percibimos y sentimos al respecto de nuestro alrededor continuamente, y nos permite vivir y sobrevivir.

Carecer de uno de ellos nos puede dificultar enormemente la existencia, y cuando los tenemos todos creemos que poseemos la clave de la verdad, sin tener en cuenta que nuestros sentidos no son perfectos y pueden tener un “coeficiente de error” de medición como los aparatos de medición habituales, como el termómetro, la báscula, el metro, etc. Y resultar que esa verdad que a veces creemos tan absoluta, deja de serlo y empieza a estar algo cogida por pinzas si pensamos que realmente la mayor aproximación a ella sería la composición de varias opiniones, puntos de vista y percepciones de una misma y única cosa que siempre son algo imperfectas.

Si nos fijamos en las distintas percepciones visuales por ejemplo, nosotros lo vemos todo “en color”, en cambio un enfermo daltónico no distingue el verde del rojo, un perro ve en blanco y negro y una serpiente únicamente distingue bultos o formas por el calor que emiten, los murciélagos por ondas sonoras, etc. Por lo que sería práctico preguntarse cual de estas visiones es la más real, o la que más se acerca a la realidad, la respuesta más cómoda es responder “la nuestra, nuestra visión en color”, pero ésta es a la que estamos acostumbrados, quizá el mundo es en blanco y negro y nuestros cerebros se encargan de fabricar e inventar a partir de la luz unas diferencias que no existen.

No se cual es la respuesta exacta a estas hipótesis, pero sea como fuere, no existe solo un prisma desde el que observar percibir o sentir, por lo que deberíamos ser más humildes en nuestras afirmaciones basadas en los sentidos al colocar y definir esos límites y dejar algo de lugar a la relatividad de la verdad.

16 de agosto de 2006

Ide.as y pensamient.os

Estreno este blog con un nuevo post "Ideas y pensamientos" a partir de ahora os voy a expresar lo que siento, se me ocurre, o pienso en cada momento.. No os asustéis ..jeje! Allá voy.

Estamos a 16 de Agosto de 2006, y dentro de menos de una semana será mi 24 cumpleaños, ¡casi un cuarto de siglo ya!

Estaba recordando y parece mentira que tenga tan frescos algunos recuerdos, como cuando fui festero de las fiestas patronales mi pueblo por el 2000 y que mi hermana siendo este año 2006 festera, me ha recordado como si fuera ayer y ocurrió hace ¡6 años!.

Este simple acontecimiento me ha hecho plantearme cosas, muchas cosas, como el tiempo o la sensación adulta de que éste pasa cada vez más deprisa y que quizás no me queda ni tres partes del tiempo de vida por vivir, que en el tercio que llevo vivido, he realizado muchos de los proyectos, ideas, e ilusiones que me gustaría hacer antes de "irme", pero que siempre quedan otros pendientes de alcanzar.

Es curioso pensar que si a un asesino en los Estados Unidos le condenan a muerte y le ponen fecha de fin a su vida, se le venga el mundo abajo, porque sabe cuando exactamente va a durar su existencia, en cambio no pensamos que nadie sabe realmente que día puede ser su último día, aún así, siendo más ignorantes al respecto, vivimos más felices, y es que a veces el desconocer o ignorar puede aportar felicidad, aunque me suene a paradoja.

En cuanto a la no sensación de paso del tiempo, creo que disminuye con la edad, no es que tenga muchos años, pero lo empiezo a experimentar, y si lo piensas tiene su lógica, ya que al ser un bebé de una semana de vida, un día, es una parte grandísima de tu vida vivida y aunque tuvieses conocimiento adulto, ni podrías pensar en que ha pasado el tiempo, en cambio al tener 70 años, un sólo día en 70 años no significa mucho, ya que tu memoria alberga muchos recuerdos como para que un día cobre importancia, y así al aumentar la edad aumenta la sensación de perspectiva temporal tanto hacia atrás como hacia adelante, y disminuye la no sensación de tiempo, dándote cuenta que has vivido muchas cosas, aunque quizá no recuerdes hechos puntuales.

Debe ser por eso que yo me estoy planteando a casi una semana de cumplir casi el cuarto de siglo que me queda casi nada de vida por delante y que tengo que aprovechar cada instante al máximo porque puede que llegue el día que no pueda hacerlo. Y encima no se me avisará!

Así que para cerrar este potaje de sensaciones, ideas y pensamientos, concluyo diciéndome un auto consejo:

APROVECHA TU VIDA, Carpe Diem!

15 de agosto de 2006

Hola mundo!


Hola mundo! Así, con esa frase, es como se inicia todo programador informático en cualquier lenguaje de programación, consiguiendo que el programa vea la luz y nazca saludando a todo un mundo.

Y así es como he querido iniciar este espacio propio, dándole un toque personal, creando un rincón donde poder dejar algo de mi.

Mis ideas de cada día, mis opiniones y mi modo particular de ver lo que me rodea y lo que interesa. Espero que os agrade y entretenga.